6 jul. 2015

Mensaje de Fundamedios

Entre 2006 y 2007, tras varias acciones de un grupo periodistas para reflexionar sobre su profesión y encontrar maneras de mejorarla, se constituyó en Ecuador un grupo multidisciplinario para establecer un diálogo claro y directo entre el periodismo y la ciudadanía. En mayo de 2007, nacía legalmente la Fundación Andina para la Observación Social y el Estudio de Medios, Fundamedios, con el objetivo de monitorear la situación de las libertades de expresión y de prensa en Ecuador, y trabajar en la observación e investigación de contenidos de medios de comunicación.

Con paso firme, y de la mano de organizaciones amigas de la región, se constituyó el proyecto principal: la red de monitoreo de amenazas y agresiones a la libertad de expresión. Se trataba de un grupo de periodistas y comunicadores que, actuando como corresponsales, reportaban hechos y acciones que afectaba, principalmente, su trabajo. Para 2008, el primer informe anual presentado por Fundamedios, reportaba 22 agresiones. Para 2009, la cifra casi se multiplicó por 5, reportando 103 agresiones. Año tras año, se incrementaba la situación hostil contra los ciudadanos en general, y periodistas y comunicadores en particular, por pensar distinto, por expresar su punto de vista crítico.

Así, ante la necesidad de visibilizar lo que ocurría en el país, a inicios de 2010 se participó por primera vez de una audiencia temática ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Se presentó de manera exitosa información recabada por la organización ante los Comisionados, lo que motivó a continuar haciéndolo.

Sin embargo fue en octubre de 2011, precisamente con motivo de una audiencia temática, que el gobierno de Ecuador inició una serie de ataques y persecución a Fundamedios. ¿La razón? En palabras del propio Presidente de la República, porque habíamos ido “a hacerle quedar mal” ante la comunidad internacional. Durante estos casi cuatro años las acciones gubernamentales de hostigamiento no han cesado, desde la imagen del director ejecutivo César Ricaurte como parte de la escenografía de las “sabatinas”, pasando por cadenas nacionales, hasta amenazas y mensajes insultantes a través de redes sociales.

En las últimas semanas, Fundamedios ha vivido momentos difíciles. El principal, debido a una comunicación enviada por la Secretaría Nacional de Comunicación (la misma institución pública que nos ha hostigado durante estos años y que ahora, por orden oficial, nos controla administrativamente) en la que se nos conmina a dejar de trabajar, so pena de disolución de la organización. A criterio de estos funcionarios, la emisión de “alertas, mensajes y ensayos”, evidencia “posiciones de carácter netamente político”, por lo que la organización “se ha desviado claramente de sus fines estatutarios”. Esto quiere decir, que el trabajo habitual de cualquier organización de derechos humanos en el mundo, en Ecuador constituye una acción por la cual buscamos erigirnos “como un actor político que busca generar suspicacias en la opinión pública”. Más allá de evidenciar un absoluto desconocimiento de la forma en que trabaja una organización que promueve y defiende derechos y libertades fundamentales, la acción gubernamental tiene un claro objetivo: silenciar a una organización que durante 8 años ha denunciado las agresiones que ha sufrido la libertad de expresión en el país.


Hoy es Fundamedios. Hoy es Ecuador. Mañana puede ser cualquier organización amiga de la Red, en cualquier otro país de la región. Gracias por sus muestras de solidaridad y apoyo para denunciar lo que ha ocurrido con nosotros. Jamás perdamos de vista la importancia de trabajar en equipo, como durante estos años lo hemos venido haciendo en nuestra RedLad, para alcanzar el respeto a la democracia y las libertades en nuestro continente.

4 jul. 2015

Formulario de inscripción - Ciberactivismo para OSC

Están cordialmente invitados a participar en el curso online y gratuito "Ciberactivismo para OSC".
Las personas interesadas en el curso pueden completar el formulario que se encuentra a continuación para proceder a su inscripción. 


3 jul. 2015

Asamblea de la OEA: algunas nuevas esperanzas en medio de la división de la sociedad civil


Del 15 al 16 del pasado mes de junio se realizó en Washington el cuadragésimo quinto periodo ordinario de la Asamblea General de la OEA, en la cual participó Redlad y algunos de sus miembros. Dos días antes, se desarrollaron actividades en la que participaron representantes de la Sociedad civil de la región que estuvieron marcadas por los ya recurrentes problemas logísticos y metodológicos de parte de la OEA, y por una incapacidad de la Sociedad Civil por dejar de lado sus diferencias y construir sobre lo que las une.

La Asamblea de la OEA número 45, realizada en Washington tras la renuncia por parte de Haití de hacerla en su territorio, tenía una importancia inusual ya que era la primera liderada por el nuevo Secretario General, Luís Almagro, en ella se elegirían ocho nuevos miembros del Sistema Interamericano de Derechos Humanos, y pretendía tomar decisiones sobre el futuro de la OEA, en crisis desde hace varios años.

En cuanto a la elección de los miembros del Sistema Interamericano, el resultado no fue el más positivo, aunque se esperaba ante el abanico no tan nutrido de candidatos. Al final, fue elegido con la mayor votación el candidato de Ecuador ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Patricio Pazmiño, lo cual puede convertirse en un problema para la fortaleza del sistema, tal como la Red y otras organizaciones de la Sociedad Civil advirtieron mucho antes de la Asamblea.

Por su parte, surge alguna esperanza de transformación de la OEA gracias a la apertura y posición clara de Almagro. En reunión con algunos representantes de la Sociedad Civil de la región, incluida Redlad, el Secretario General insistió en su interés porque la OEA retome su posición como el principal foro político de la región, incidiendo en que en la Región haya cada vez más derechos para más personas, con presencia activa en aquellos escenarios de la región donde se requiera su acción, y con una amplia e incidente participación de la sociedad civil.

Entonces, pareciera como si la voluntad política para fortalecer el escenario de diálogo e incidencia de la sociedad civil estuviera presente. Ahora, esa voluntad debe traducirse en cambios concretos, de mejora de procedimientos y procesos de la participación de las organizaciones. En la reunión de coordinación para la preparación colectiva de insumos para ser presentados ante Almagro y los jefes de delegación, realizada el sábado 13 de junio, se repitieron los mismos problemas que en oportunidades anteriores.




Una logística pobre (un único escenario para la discusión de alrededor 70 personas en cuatro mesas de trabajo: democracia, derechos humanos, seguridad y desarrollo) y una metodología poco clara y sin coordinación por parte de la OEA, dificultaron que las organizaciones presenten pudieran dar una discusión ordenada y lograran consensos para presentar el día siguiente.

Luego de algunas gestiones, los dos grupos más grandes (derechos humanos y democracia) lograron encontrar espacios más aptos, sin embargo el resultado no fue el más positivo porque la mesa de derechos humanos fue ‘secuestrada’ por los grupos y activistas denominados ‘pro vida’. Ante la falta de claridad en la metodología, se tomaron arbitrariamente el liderazgo de la discusión y presentaron en plenaria asuntos que no se habían consensuado.

Al final, el diálogo con el Secretario General y la presentación de acuerdos ante Jefes de delegación se convirtió en una lucha entre organizaciones con visiones muy diferentes en unos pocos temas (aborto, diversidad sexual) que ni siquiera eran los temas centrales de la Asamblea.

Se perdió entonces un escenario clave para presentar propuestas sobre lo que une a las organizaciones, en relación al tema de la Asamblea: presente y futuro de la OEA.

Aunque hay que reconocer que se han hecho grandes esfuerzos para que la Sociedad Civil tenga un escenario de debate y diálogo, éste se ha agotado y es necesario innovar en nuevas formas de participación que logren construir sobre lo que se tiene en común y generar una incidencia real.

30 jun. 2015

Un nuevo liderazgo en la OEA



El 19 de junio, unos días después de haber liderado su primera Asamblea General, Luís Almagro, nuevo Secretario General de la Organización de Estados Americanos, recibió a seis representantes de diversas organizaciones de la Sociedad Civil (OSC) latinoamericana para dialogar sobre el futuro de la OEA.

En un diálogo abierto y caluroso, Almagro compartió sus impresiones sobre la participación de las OSC presentes en la Asamblea, señalando las dificultades presentadas del diálogo y solicitando insumos para lograr diseñar un mejor escenario de encuentro y discusión.

Ante esto, los participantes de la reunión indicaron que desde hace ya varios años la sociedad civil de la región ha presentado propuestas para que se pueda fortalecer este escenario. Indicando que algunos de los problemas que se encuentran ahora están asociados con una participación meramente consultiva, no incluyente, que presenta múltiples problemas logísticos y de monitoreo posterior. El Secretario General coincide en que se requieren procesos y procedimientos más claros, que incluya una participación de más largo plazo, no sólo pensando en la coyuntura de las reuniones oficiales de la OEA que se abren a participación de las OSC.

Por otro lado, Almagro enfatizó en la necesidad de la OEA trabaje para que en la región se garanticen más derechos para más gente, mensaje ampliamente recalcado en el diálogo con Sociedad Civil realizado en el marco de la Asamblea.

Pensando precisamente en esto, comentó la necesidad de cambiar la misma estructura de la OEA para que responda a los objetivos de la Organización; para eso, menciona la creación de la Oficina de Derechos y equidad que estará a cargo de la Brasilera Ideli Salvati. Aunque el organigrama que propondrá debe ser aprobado por el Consejo Permanente, indica que desde el primer día en el cargo ha empezado a trabajar por reforzar la acción de la OEA en estos temas, incluyendo la acción frente al Decenio Afrodescendiente, mencionado de forma amplia por los asistentes.

Los participantes le expresaron su preocupación acerca de que el nuevo esquema planteado para la OEA genere competencia con las relatorías, ante lo que responde que la idea es crear un trabajo complementario indicando que es necesario entender que los Derechos Humanos no son un tema únicamente de la Comisión. Asegura que ha visto la necesidad de generar un diálogo permanente entre la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la Corte Interamericana y la Secretaría General. Así mismo, comenta que de su parte la CIDH contará con su total apoyo, así no esté de acuerdo con sus resoluciones. Indica que entiende la necesidad de apoyar el sistema interamericano y dotarlo de más recursos para que se fortalezca y actualice en relación a los procesos atrasados.

En cuanto a otras posibles reformas o cambios que requiere la OEA, los asistentes mencionaron la necesidad de que la OEA cuente con una política de acceso a la información alineada con la ley modelo que la Alianza Regional por la Libre expresión e información ha diseñado.

Para finalizar, indicó el nuevo Secretario General que la OEA debe retomar su posición como el principal foro político de la región, con una amplia e incidente participación de la sociedad civil y con presencia activa en aquellos escenarios de la región donde se requiera su acción.



Participaron en el encuentro: Katya Salazar, Directora Ejecutiva de la Fundación para el debido Proceso; Gina Romero, Directora Ejecutiva de la Red Latinoamericana y del Caribe por la Democracia (Redlad); Celeo Álvarez Casildo, Director Ejecutivo de la Organización de Desarrollo Étnico Comunitario (ODECO); Carlos Ponce, Director para América Latina de Freedom House; Moises Sánchez, Secretario Ejecutivo de la Alianza Regional por la libre expresión e información; y Hernando Viveros, representante en Washington de Redlad.

CRISIS EN ECUADOR


30 de junio 2015.



El Secretariado Permanente de la Red Latinoamericana y del Caribe para la Democracia (REDLAD) alerta sobre acciones de radicalización del Gobierno de la República del Ecuador en diversos aspectos que afectan los derechos y libertades de sus ciudadanos.

Recientemente, el gobierno lanzó dos proyectos que buscaban aumentar los impuestos a las herencias y donaciones (hasta con un 77.5%) y a la plusvalía (hasta con un 75%). El Ejecutivo argumenta que estas medidas buscan la redistribución de la riqueza y que afectarían únicamente a las personas con amplias posibilidades económicas que representarían, a su juicio, el 2% de la población. Días más tarde el presidente anunció el retiro temporal de los proyectos de ley, tras la reacción que tuvo la ciudadanía al manifestarse masivamente. Sin embargo, las protestas civiles continúan, pues el malestar no ha pasado y la ciudadanía reclama cambios y transformaciones profundas por parte del gobierno.

Por otro lado, Ecuador ha logrado un juez en la Corte Interamericana de Derechos Humanos, pese a que el presidente Rafael Correa ha atacado al Sistema Interamericano de manera permanente, amenazando con su disolución o transformación en beneficio de los gobiernos. Patricio Pazmiño, candidato que incluso fue cuestionado por un panel independiente de expertos que evaluó todas las candidaturas presentadas, fue postulado por el Presidente Correa y ha sido el responsable de avalar la Ley Orgánica de Comunicación, irrespetando la jurisprudencia y estándares de la propia Corte Interamericana. Esta misma, regula el contenido de los medios de comunicación de Ecuador y ha sido utilizada para censura y persecución de los medios y periodistas; siendo claramente, una contraposición a la doctrina y jurisprudencia internacional sobre derechos humanos y la libertad de expresión.

Finalmente, en aplicación del Decreto Ejecutivo No. 16, norma que claramente viola estándares sobre la libertad de reunión y asociación establecidos por los principales Sistemas de Derechos Humanos, la Secretaría Nacional de Comunicación de la Presidencia de la República de Ecuador (SECOM), amenaza con una posible disolución a la Fundación Andina para la Observación Social y el Estudio de Medios (FUNDAMEDIOS) de no apegarse a los objetivos plasmados en sus estatutos, por considerar que la emisión de alertas, mensajes y ensayos, tienen una clara intencionalidad política. Este tipo de acciones y actividades son frecuentes en las organizaciones de defensa de derechos humanos de todo el mundo, por lo que un criterio subjetivo no puede, bajo ningún concepto, limitar su trabajo. La acción mencionada es una respuesta del Gobierno, a las acciones de incidencia nacional e internacional que FUNDAMEDIOS lleva a cabo y a la campaña de advertencia sobre la elección de Pazmiño. El trasfondo real de la acción es la censura y el irrespeto a la libertad de expresión de FUNDAMEDIOS y de sus colaboradores, así como, la violación al derecho de asociación y libertad de reunión pacífica.

El Secretariado Permanente de la REDLAD, plataforma de más de 520 organizaciones que defienden la democracia y los derechos humanos, Miembro Oficial del Foro de Sociedad Civil de la Organización de Estados Americanos (OEA) y Capítulo Regional del World Movement for Democracy (WMD):

·         Recuerda al gobierno de Ecuador su obligación de garantizar el derecho a la reunión y a la protesta pacífica de todos sus ciudadanos.
·         Exige que el dialogo prometido por el Ejecutivo, a propósito de las protestas ciudadanas, sea abierto a la sociedad civil de forma inclusiva, que su procedimiento sea transparente y se respete su resultado a favor de la población. De igual manera, hace un llamado para que ese diálogo sea propositivo con el fin de hacer prevalecer el respeto a la libertad de expresión y asociación.
·         Condena las amenazas de disolución contra FUNDAMEDIOS por manifestarse, generando “suspicacias en la opinión pública sobre temas que no son de su competencia”.
·         Insta al gobierno de Ecuador a respetar el derecho de Asociación y a la Libertad de Expresión de los medios de comunicación y de las organizaciones sociales.
·         Señala que la elección del actual presidente de la Corte Constitucional como juez en la CIDH representa un golpe al Sistema Interamericano debido a la incongruencia entre los objetivos de la CIDH y las acciones impulsadas por el gobierno de Rafael Correa y el propio Patricio Pazmiño.
·         Alerta y hace un llamado a Maina Kiai, Relator Especial de Naciones Unidas, a estar vigilante del respeto al derecho a la Libertad de reunión y asociación de quienes integran FUNDAMEDIOS, y exhorta a Edison Lanza, Relator Especial para la Libertad de Expresión, a colaborar en la interlocución con el Gobierno de Ecuador para garantizar el derecho a la libertad de expresión de la población Ecuatoriana.